Sumérgete en el corazón de la cultura asturiana con una visita guiada a las instalaciones de Sidra Castañón, donde tradición e innovación se dan la mano.
Durante el recorrido descubrirás el proceso de elaboración y accederás a la emblemática Sala de Toneles, el lugar donde la sidra madura lentamente hasta alcanzar su carácter único. El momento más especial llega con la espicha directa del tonel, una forma auténtica y tradicional de probar la sidra recién servida.
La experiencia se completa con una cata comparativa de cuatro elaboraciones:
Sidra Natural, Val de Boides DOP, Sidra Frizzante Xiz, Vermut de Sidra Roxmut[Salto de ajuste de texto]
Un recorrido sensorial que permite apreciar matices, aromas y estilos diferentes dentro del mundo de la sidra.
Una propuesta perfecta para complementar una ruta por Asturias y conocer de cerca uno de sus productos más emblemáticos.
Incluye:
Recorrido por instalaciones y Sala de Toneles durante 45 minutos
Degustación de sidra espichada directamente del tonel
Cata comparativa de 4 productos
Vaciado de aguas grises y negras del vehículo
NO INCLUYE PERNOCTA
En el corazón de la tradición sidrera asturiana, Llagar Castañón es mucho más que una bodega: es la historia de una familia que, generación tras generación, ha sabido mantener viva su esencia mientras sigue evolucionando. Tres generaciones han hecho posible un proyecto que hoy combina raíces, innovación y reconocimiento, con premios a nivel nacional e internacional que avalan su trayectoria. Su sidra insignia, Val de Boides, cuenta con Denominación de Origen Protegida (DOP) y refleja el carácter auténtico de la tierra. A ella se suman otras elaboraciones propias como Castañón, La Bonagua —una delicada sidra de hielo— y Xiz, de estilo frizzante. Entre sus creaciones más singulares destaca Roxmut, un vermut de autor elaborado a partir de sidra DOP, que sorprende por su personalidad única. La experiencia se completa con sus propuestas de sidraturismo: visitas guiadas donde descubrir, de primera mano, el proceso de elaboración, la cultura sidrera y el cuidado que hay detrás de cada botella. Una forma auténtica de conectar con el territorio a través de sus sabores y su gente