Sumérgete en una experiencia creativa y sensorial en plena naturaleza, y disfruta de dos experiencias, donde arte y tradición se unen en un entorno único. La jornada comienza en un encantador cortijo de montaña, rodeado de almendros y un imponente olmo centenario, donde te adentrarás en un taller de pintura al aire libre. Con todo el material preparado, y de la mano del anfitrión, el reconocido artista Emil Nikolla, aprenderás a observar el paisaje, componer tu obra y trabajar el color en técnicas como acuarela, óleo o acrílico, en una actividad pausada que invita a desconectar y dejarse llevar. Una aventura artística para observar, sentir y crear en plena naturaleza, y llevarte un recuerdo inolvidable de tu escapada rural
Tras esta primera inmersión artística, la experiencia continúa explorando el universo de las plantas aromáticas cultivadas en la finca. Conocerás sus propiedades y usos tradicionales, participando activamente en la destilación con un alambique de cobre para obtener aceites e hidrolatos. Como broche final, podrás llevarte un pequeño recuerdo aromático de tu paso por este entorno.
Una propuesta completa que combina creatividad, naturaleza y aprendizaje, acompañada de un picoteo con productos artesanales locales, pensada para reconectar con los sentidos y el ritmo de la vida rural.
Para finalizar dormirás en un entorno privilegiado, la Finca Carreño, un rincón de montaña situada a 20 km de Moratalla, rodeada de bosques, praderas de flores, caballos en semi libertad y naturaleza intacta.
Incluye:
Ruta guiada con explicación de las plantas aromáticas
Destilación de plantas
Frasquito de hidrolato o agua floral destilado por ti
Picoteo degustación de productos artesanales locales.
Aprendizaje de técnicas y composición de tu propio cuadro guiado por un artista
Cuadro creado por tí
A 1.250 metros de altitud, en pleno Campo de San Juan, se encuentra Finca Carreño, un rincón de montaña rodeada de bosques, naturaleza intacta y una sensación de amplitud difícil de encontrar en otros lugares. Finca Carreño nace del deseo de compartir la vida en el campo y la belleza de la naturaleza con quienes buscan experiencias auténticas. Tras más de 15 años dedicados al cultivo de plantas aromáticas y a la extracción de aceites esenciales, su impulsor ha mantenido viva una tradición familiar basada en métodos artesanales. Hoy ese conocimiento se abre a los visitantes con la intención de acercar al origen de lo que consumimos y recuperar oficios y técnicas que poco a poco se están perdiendo. Los campos de la finca se llenan de lavanda, orégano, salvia española, pistachos y otras plantas aromáticas, cultivadas con respeto por el entorno. Entre los cultivos, caballos en libertad recorren el terreno mientras el paisaje de montaña envuelve la experiencia. Quienes visitan la finca pueden conocer de cerca el proceso tradicional de destilación de aceites esenciales, una práctica que requiere tiempo, paciencia y conocimiento del campo.