En 1985, Adolfo de las Heras Marín hizo realidad un sueño: crear una bodega que uniera pasión por el vino y respeto por la naturaleza. Hoy, su hijo Adolfo de las Heras Polo continúa el legado familiar, cuidando cada viña y elaborando vinos que reflejan la esencia de la tierra y el esfuerzo de generaciones.
El Renegado, rodeado de pinares y ocho encinas centenarias, es un paraje único donde la sostenibilidad y la biodiversidad marcan la diferencia. Aquí, cada racimo cuenta la historia de una familia dedicada al vino y a preservar su entorno natural.
Nosotros siempre decimos que el vino empieza en el campo: conocer el clima, el suelo y la riqueza de nuestra finca es esencial para entender la calidad de nuestros vinos.
Qué incluye la experiencia
-Cata de vino blanco bajo una encina centenaria (si el tiempo lo permite)
-Visita guiada a la bodega para conocer el proceso de elaboración
-Cata de dos vinos tintos acompañada de un aperitivo con productos locales
-Cata de nuestros vermouths más singulares
-¡Duerme aquí!
+Yacimiento de Kelin
+Cuevas de la Villa
+Bodegas Subterráneas de Utiel -Barrio de la Villa (Requena)
+Hoces del Cabriel
+Mirador de la Peñuela
+Utiel
+Venta del Moro
En 1985, Adolfo de las Heras Marín hizo realidad un sueño: crear una bodega que uniera pasión por el vino y respeto por la naturaleza. Así nació la finca El Renegado, un espacio donde cada viña cuenta la historia de generaciones dedicadas a la viticultura. Hoy, su hijo Adolfo de las Heras Polo continúa el legado, combinando tradición y modernidad, cuidando cada racimo y elaborando vinos que reflejan la esencia de la tierra y el esfuerzo familiar. La finca, rodeada de pinares y ocho encinas centenarias, es un santuario de biodiversidad y patrimonio natural, donde la sostenibilidad guía cada decisión. El proyecto familiar integra la bodega, la Sala de Barricas y el Hotel Entreviñas, antigua casa de labranza transformada en alojamiento boutique, ofreciendo experiencias únicas de enoturismo. Cada vino, desde el Nodus Tinto de Autor hasta el Chardonnay, es el resultado de un cuidado meticuloso y de la pasión por la excelencia. Más que una bodega, El Renegado es un lugar para vivir la historia, sentir la tierra y compartir la visión de una familia que ama lo que hace.